En el mundo de hoy, donde la #confianza del #cliente es el activo más valioso de cualquier empresa, el nuevo informe del @SERNAC es un campanazo de alerta: 69 % de los consumidores en Chile se siente molesto por recibir llamadas o correos publicitarios no solicitados.

Pero hay un dato aún más grave para cualquier director de marketing o gerente comercial: 24 % de los consumidores considera cambiar de empresa o proveedor por esta práctica.

Esto no es un problema de “percepción” ni una queja menor: es una verdadera amenaza a la #reputación de las marcas.

 Spam no es marketing, es daño reputacional

El problema no es solo que sea molesto. Es que deja huella.

Cada vez que un cliente recibe una llamada que no autorizó, la marca pierde algo de #legitimidad y #credibilidad. El mensaje que recibe no es “nos importas” sino “te usamos como número más en la base de datos”.

El daño reputacional ocurre de forma silenciosa pero sostenida:

  • El consumidor pierde confianza.
  • Asocia la marca con invasión y molestia.
  • Comienza a hablar mal de la empresa en su entorno.
  • Busca alternativas en la competencia.

No por nada el estudio muestra que 1 de cada 4 consumidores evalúa directamente irse.

La confianza se pierde más rápido de lo que se construye

Construir una marca confiable lleva años. Perderla puede tomar segundos.

Un solo contacto no deseado puede invalidar todas las campañas publicitarias bien diseñadas, todo el contenido atractivo en redes sociales y todos los esfuerzos por parecer “cercanos” o “comprometidos” con el cliente.

En otras palabras, las llamadas spam no solo “no funcionan”: activamente destruyen la relación con el cliente.

 ¿Qué #imagen proyecta una empresa que insiste en el spam?

Cuando una compañía usa el marketing invasivo sin control, el mensaje implícito es claro:

✅ “No respetamos tu tiempo.”
✅ “No nos importa tu consentimiento.”
✅ “Valoramos más la venta que la relación contigo.”
✅ “No medimos las consecuencias a largo plazo.”

Es una declaración pública de prioridades erradas. Y el consumidor se da cuenta.

De molestia a oportunidad: el desafío de modernizar el #marketing

El estudio del SERNAC es más que un dato estadístico: es un llamado urgente a revisar las prácticas comerciales.

Si queremos empresas sostenibles, con marcas sólidas y clientes fieles, hay que poner el respeto y la confianza al centro.

  • Depurar bases de datos: solo contactar a quienes han dado consentimiento claro.
  • Facilitar la salida: permitir al cliente revocar su autorización de manera sencilla.
  • Formar equipos con foco en relaciones: no en ventas de corto plazo.
  • Medir el daño reputacional como un KPI real: porque cada cliente molesto tiene un costo.

✅ Conclusión: la reputación es un activo estratégico

Hoy los consumidores esperan algo muy básico: ser tratados con respeto.

Las empresas que sigan usando el spam como táctica pagarán el precio más alto: la pérdida de confianza. Y la confianza, cuando se rompe, no se repara con un descuento ni con una disculpa.

La reputación es el mayor activo de una marca. Cuidarla no es opcional. Es la diferencia entre crecer y desaparecer.